martes, 12 de mayo de 2009

- Breve manifiesto por la Escuela de Artes y Oficios -


Breve manifiesto por la Escuela de Artes y Oficios.

 

 

 

La eminente vocación popular con la que nace la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Vigo me obliga a desestimar los oficios del lenguaje para recoger, en una sola y unívoca voz, las resonancias que hasta los muelles de esta ciudad portuaria transportan una multitud de mensajes frecuentados por todo el código Morse. Pues cuando una embarcación es continuamente azotada por las tempestades de la deriva, fácil es que alcance la suerte del naufragio. Por eso, ya sin descanso, se emite desde la frecuencia de las aguas agitadas, desde la música recogida por el invierno y por la lluvia, y desde los vientos que desde el norte traen a los teatros un azul frío y un cielo abovedado. Y por eso el presagio de las tormentas que abandonan las costas entre ausencias marineras inunda los ojos del Sireno con el amplio anhelo de alcanzar el mar, pero no este mar entristecido por el hormigón y olvidado por el crepúsculo, sino un mar y un océano ahora y ya para siempre conquistado por la paz que sin engaño alcanza a las mujeres maduras.

 

Sin embargo, o bien no se recuerdan las líneas atrapadas por el horizonte de las promesas políticas, o bien predominan las intenciones manifiestamente ocultas por los sombríos tintes que rápido se ennegrecen al contacto de la consideración pública, o bien, simplemente, incluso más simplemente, es que no existe una conexión adecuada entre esta voz dicha por el pueblo y esa voz que finalmente reciben los encargados y altos dirigentes de un patrimonio, el nuestro, y de un movimiento, también el nuestro, básica y completamente humano. Mucho se puede decir, por tanto, de esta Escuela que sin condiciones nos pertenece, pues desde sus cerámicas oxidadas tras los múltiples colores orientales, hasta sus libros protegidos por las pieles de la historia occidental, median las ubres de una memoria extensa, así como la cultura de un país que no pertenece sino a las gentes que todavía la trabajan con esas manos tintadas por los poetas sin límites ni tampoco fronteras. Mucho se puede decir, pero más se puede aprender en sus aulas tejidas por la vejez, en donde todavía se encuentran recientes las vías de una resistencia condenada a renovar, año tras año, las formas de su discurso, pero no la ontología enérgica de su existencia: tan ligada se encuentra la deriva a la propia condición de la Escuela que sustraerla de sus perennes dificultades supondría claudicar ante su destino de frágil porcelana.

 

Esperamos, entonces, que la despedida no se prolongue, que las aves se refugien de las noches más solitarias, y que a las cartas manuscritas respondan por fin tintas sinceras y noticias de un paciente desahuciado, pues todavía no sabemos más que la autoridad de un gobierno en donde no se escucha a quienes se piensa son los representantes de Cultura y de Educación: tan sólo hay los grandes cuchillos de una jerarquía hermética e inviolable.

 

Aunque a falta de un calendario se enumera ya la desaparición de la primera disciplina, "Repujado en cuero", todavía se propone la vigencia de un sueño parlamentario real. Pero al diálogo concurren siempre todas las partes, y para nuestro caso se comienza la consideración de la palabra desde el trabajo del un arquitecto ,Louis Kahn, quien nos hace ver que "un espacio implica la conciencia de las posibilidades de la luz."

 

 

 

 

Lunes 11 de mayo 2009

 

 Denís Alén Rodríguez

 

- Breve manifiesto por la Escuela de Artes y Oficios -



Hola,


participo del taller de Encuadernación. Os envío este breve Manifiesto en favor de la Escuela de Artes y Oficios.



Un saludo,


              Denís Alén Rodríguez